sábado, 21 de marzo de 2009

Mentiras y falsedades sobre la historia de Ibiza, Toni Boned


He leído últimamente algunas cartas que, bajo premisas falsas, intentan justificar algunas actitudes actuales hacia la lengua española. No es mi intención negar la inequívoca influencia de los oriundos de tierras que más tarde conformarían la Cataluña de hoy, más bien al contrario. Los usatges o la estructura político-administrativa, son un magnífico legado del que no podemos sino sentirnos orgullosos. Dicho esto, la exaltación de unas virtudes no debiera ser el cadalso sobre el que se ejecutaran otras. Ibiza ha sido, desde sus orígenes, receptora de las más diversas nacionalidades y lenguas e integradora de diferentes culturas. Pero quizás esa pasividad y afabilidad del ibicenco sea la que esté permitiendo imposiciones lingüísticas como las del barceloní y el gironí en detrimento de nuestro eivissenc, o liberticidios en las aulas como la prohibición del castellano, emasculando de cuajo los derechos que deberían asistir a todos los españoles. Detallo aquí algunas de las mentiras sobre las que se sustenta el nacionalismo catalán en las islas, que aun repetidas mil veces, seguirán sin ser verdad.
Es falso que fuese una conquista catalana. No es correcto hablar de conquista catalana, de la confederación catalano-aragonesa ni de la corona catalano-aragonesa, denominaciones todas ellas politizadas e interesadas. Dichas expresiones excluyen los reinos de Valencia, Mallorca, Sicilia o Cerdeña. La denominación idónea es la de «reconquista cristiana», tal como lo hizo nuestro historiador Isidoro Macabich. Extracto alguno de los motivos que movieron a Jaime I a emprender la contienda, expuestos ante las Cortes de Aragón: «...Nós ho fem, la primera cosa, per Deu, la segona, per salvar a Espanya; la terça, que nós e vós hajam tant bon preu e tant gran no que per nós e per vós és salvada Espanya». Curiosamente cita a España.
La denominación de «cristianos» y «sarracenos» es la habitual en la documentación de la época para englobar justamente a los intervinientes en la conquista: catalanes, aragoneses, portugueses, italianos, castellanos, ...
Por otra parte, las alianzas extranjeras y la ayuda exterior eran frecuentes, como demuestran los pactos con genoveses, pisanos, o sicilianos, como por ejemplo el la cruzada catalano-pisana de 1114 e incursiones posteriores en el archipiélago.
A diferencia de la conquista de Mallorca, en la que participó directamente el rey Jaime I, la conquista de Ibiza y Formentera fue una empresa feudal en la que participaron Guillermo de Montgrí (ampurdanés), Pedro de Portugal y el Conde Nuño Sanz (rosellonés) y acordaron el reparto de las mismas según las fuerzas aportadas por cada uno, reclutando sus huestes principalmente en los ámbitos de sus respectivos señoríos.
Es falso que Ibiza se repoblara con catalanes. «...A christianis habitari coepit», según fuentes de la época, las islas empezaron a ser habitadas por «cristianos», termino justo que incluía también a los que no eran catalanes.
Isidoro Macabich consiguió desgranar una significativa relación de apellidos. Junto a una mayoría del Ampurdán (Joan, Carbonell, Picó, Palau, Prats...) se registran gran cantidad de nombres franceses, italianos, castellanos, portugueses y vascos (Navarro, Gamondí, Anglada, García...). Si nos puede servir de ejemplo, en la parte mallorquina de Nuño Sanz, se establecieron 27 catalanes, 20 franceses, 10 italianos, 7 aragoneses, 5 navarros y 20 judíos.
Es falso que Jaime I fuera un rey catalán. Jaime I, nacido en Montpellier, fue rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, conde de Barcelona y de Urgel, señor de Montpellier y de otros feudos en Occitania. Cataluña, de hecho no existía como tal y nunca fue un reino, dicho sea de paso.
Parece un ejercicio de responsabilidad echar un vistazo a los libros de nuestros hijos, especialmente a los de Historia y a los de Lengua y Literatura Catalana para tomar medidas. Para acabar, felicito a los que han osado cuestionar públicamente las bondades de la apisonadora catalanista, bien lubrificada con el dinero de todos.





From Mariano Digital, mayo 2008